El sábado por la noche, viajando desde Sevilla por la A66, a la altura de Monesterio entramos en reserva. Tomamos la primera salida con gasolinera anunciada en los carteles de la autovía, tuvimos que recorrer varios kilómetros hasta el pueblo y la gasolinera estaba cerrada, pasaban las doce de la noche. Regresamos a la autovía y tomamos la siguiente salida con gasolinera anunciada en los paneles de la A66, era Fuente de Cantos. de nuevo recorrimos, con menos combustible en la reserva, varios kilómetros y otra vez la gasolinera cerrada. Llamamos a la Guardia Civil para que nos informasen de qué gasolineras estaban abiertas, puesto que era absurdo confiar en los carteles de la autovía. Nos recomendaron llegar a Zafra donde había un supermercado que tenía carburantes a pagar con tarjeta de crédito. Llegamos apurando lo poco que quedaba en el depósito y la máquina de las tarjetas estaba estropeada. Nos quedamos literalmente tirados con dos niñas pequeñas en Zafra. Hasta que llegó una patrulla de Guardia Civil de la comandancia de Los Santos. Me llevaron hasta Villafranca de los Barros para comprar una garrafa llena de gasoil. Gracias a ellos pudimos llegar a casa. Es vergonzoso que en más de 100 kilómetros de autovía no haya ni una sola gasolinera abierta de noche, pero más aún que los cartles de la autovía no adviertan del horario de las que anuncian, puesto que se pierde muchísimo tiempo, nervios y paciencia intentando encontrar una que te saque del apuro.
Desde aquí mi denuncia y el agradecimiento a esa patrulla que tan amablemente nos ayudó.


